Por Eduardo Luis Aguirre |
El triunfo holgado de la formación de ultraderecha alemana AFD en la región esteña de Sajonia Anhald ha provocado una verdadera conmoción en el país y en todo el mundo. El candidato de la formación vencedora, con alrededor del 43, 8 % de los sufragios es Ulrich Siegmund y su programa pone el descubierto la crisis profunda de la partidocracia de la Europa de posguerra, desde las expresiones centristas hasta los ecologistas y la izquierda tradicional, igualmente anquilosada. Alternativa para Alemania quedó a sólo tres escaños de la mayoría absoluta y es la mayor victoria de una expresión con reminiscencias racistas desde la caída del nazismo. Es cierto que esta provincia no es representativa de toda la nación, pero, como contrapartida, debe considerarse que la misma fue durante décadas parte de la antigua Alemania del Este. Se trata de una victoria histórica. Por ende, los analistas proyectan diagnósticos que no solamente señalan el descontento y enojo de los votantes con el actual gobierno regional y federal, sino que el resultado encarna también una crítica muy fuerte a los gobiernos de las últimas dos décadas. Las propuestas del partido de Siegmund incluyen la recuperación de los valores tradicionales, enancándose en el hastío por el estancamiento de la economía, la baja en el nivel de vida promedio de los sajones y lo que consideran una inmigración descontrolada, señalada como responsable de la inseguridad y la nueva conflictividad interna. El destino de los foráneos, según sus propias manifestaciones, parece ser la deportación directa del país y para ello el candidato ha amenazado con crear formaciones securitarias internas. La sola imaginación de esas nuevas fuerzas destinadas a perseguir a los extranjeros golpea con una fuerza inusual en la conciencia universal. La creación de un “otro” desvalorado, de un “enemigo” a quien acusar de las penurias propias es un verdadero clásico histórico. No lo es tanto, en cambio, la decepción europeísta y el voto con un contenido de apego a Rusia (el 70% de los sajones cree que se debería tener una relación más cercana con Rusia, todo lo contrario de lo que ha impulsado Berlín en su política exterior), justamente en el marco de una guerra interminable que ya ha durado más que la IGM y ha puesto al descubierto una notoria debilidad de toda Europa. La deriva hacia estas ideologías también se fundamenta en el derrumbe de las tasas de natalidad (hace 35 años nacían 35.000 sajones por año, ahora sólo nacen 12.000) , la emigración de los sajones jóvenes de cara a la crisis (un cuarto de la población se ha ido en menos de un cuarto de siglo) y una sociedad colonizada por el relativismo individualista del progresismo occidental y una cultura de la diversidad que desde luego integra el menú variado de los rechazos sajones, al igual que el apoyo económico a Ucrania mientras las economía regional y nacional retroceden. La laxitud social es, también, un síntoma de crisis en cualquier estado nación. AFD parece haber capturado con un discurso reaccionario esa deriva cultural y social, aunque lo exprese, estimulada por la derecha, en la creación de una otredad negativa.
La dirección nacional de la agrupación vencedora se plegó al resultado electoral. Según la agencia DW, la copresidenta Alice Weidel afirmó que Siegmund será el primer presidente regional de AfD, mientras que el también líder del partido Tino Chrupalla sostuvo que la formación está preparada para asumir responsabilidades de gobierno tanto en Sajonia-Anhalt como, en el futuro, a nivel federal.
Es necesario destacar un antecedente inmediato. En 2024, AfD ya había ganado en Turingia, aunque entonces quedó fuera del gobierno debido al rechazo del resto de los partidos a aliarse con los ultras. Ahora la cosa parece distinta y casi nadie duda de que Siegmund logrará formar gobierno en su terruño.
Hay que prepararse para que un candidato joven, que creció con el voto mayoritario de sus contemporáneos, un lenguaje breve y directo y la utilización esmerada de tiktok y otras tecnologías sea el nuevo gobernante en el preludio de algo que los globalistas europeos no llegaron a advertir. De hecho, ahora se descubre que el gobierno federal tiene el consenso más escaso de todos los que gobernaron Alemania desde la IIGM y eso permite comprender este huevo de la serpiente y su expansión futura. Repetimos. El fenómeno no es un aluvión sorpresivo. Los partidos tradicionales como los cristianos y socialdemócratas, que solían tener un electorado cautivo del 60% y hasta el 80% ahora contendrían solamente a un tercio de los alemanes. La economía del país no termina de concretar el despegue prometido por el gobierno y eso conspira contra el humor, las expectativas y deseos de la población. Por eso a la derecha se le facilita la tarea discursiva. Se las agarra con la (nueva) inmigración cuando Alemania, desde hace décadas, convive sin inconvenientes con millones de turcos. En efecto, en 1961 el Gobierno federal alemán firmó un acuerdo con Turquía para incorporar “trabajadores invitados” en época de bonanza capitalista y milagro alemán. La mayoría de ellos se quedó a vivir en el país. Nadie parece relevar ese dato histórico. Como tampoco que la voladura de los gasoductos Nord Stream ocurrió hace muy poco tiempo (más precisamente, el 26 de septiembre de 2022) mediante explosiones submarinas en el mar Báltico, y fue la propia justicia alemana la que imputó formalmente a sospechosos vinculados con Ucrania por ese hecho. Ucrania es el país al que Alemania ha ayudado en su guerra contra Rusia.
El resultado de las elecciones sajonas no alcanza para proyectar un escenario futuro en el resto de Alemania. Pero sí da cuenta, rotundamente, de la crisis terminal de los proyectos neoliberales y globalizadores también en el denominado primer mundo. Es una lástima que quienes capitalicen esta nueva realidad sean expresiones reaccionarias. Pero es que en todos lados se cuecen habas. Un fantasma recorre el mundo del tercer milenio: los políticos no alcanzan a comprender la complejidad inédita de la situación mundial o renuncian deliberadamente a hacerlo.



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